Dos solitarios comparten un cigarro
El humo del cigarro
en mi ventana
entra y sale de ella
a petición del viento.
Mi pensamiento se pausa
y puedo escribir.
Hay marea frente a mis ojos, el aire fuma.
Huele terrible, a libertad de morir o renacer.
He reconocido los motivos por los cuales las personas no dejan de fumar. La mejor soledad acompañada es con el viento, en el placer que da fumar un cigarro compartido con él.
Comentarios
Y son tan brillantes como el texto.
Gracias Didie Celan ;)