Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2014

Al caer a mi estómago

La comida al caer a mi estómago, provoca un estruendo... dolor, miedo, incertidumbre. Hay un pequeño monstruo que pisotea mi estómago. A veces lo muerde o lo patea. El dolor es irresistible, pero lo resisto. Si no como, muero. Si como, muero. Me pregunto si Lovecraft me entendería o lo hará cuando estemos en la antesala del Infierno hablando de cómo no es lo que esperábamos. Quiero un abrazo que me llegue al estómago y lo acaricie y le transmita su calor. Después quiero que lo oprima y el dolor sea profundo y fuerte, terrible. Que la mano que abrace apriete hasta despedazar mi estómago. Que el dolor me haga desmayar. Quiero, sin embargo, que me siga abrazando, cuando la incertidumbre se acabe y llegue mi fin.

No hay más momentos

Buscamos pretextos para ser diferentes, decir y pensar que  no nos comprenden, pasar de largo ante lo inexplicable. Pareciera que el tiempo se agota en este instante, aquí. Pareciera que ya no hay tiempo de nada... Que la vida pasa, el tiempo muere y no hay más momentos.

muerte a un niño

Imagen
* Un niño muere hoy como murió otro niño ayer. Juntos juegan en el infierno de los hombres. La muerte de un niño, de muchos niños está atorada en una línea de acción, cazando a los que se mojan los pies con llanto de la incomprensión humana. Los hombres asesinos ya no tienen nombre, son seres sin cara de la misma historia. ** Te enteras de que muere un niño y ese niño eres tú reflejado;  una niñez asesinada. No hallas donde meter la cabeza o las ansias o las ganas de regresar a la muerte a su lugar o a su infinito o devolver al asesino el dolor que provoca la muerte de tu niñez. Pero ese niño no eres tú, el niño no cumplirá tu edad; no comerá tanto como hoy defecas. Se ha ido, te duele y sabes que no fue tu decisión. El mundo se mueve así, jugando con la muerte, delimitando al amor. Condenando, reafirmando lo superfluo de las almas sobre la tierra. *** Francisco de Goya, Los Caprichos "Todos caerán...