¿Y ahora qué hago con el mundo?
¿Ahora qué hago con el mundo, con los años, los pendientes, los recuerdos, tanto que quedó, tanto por venir, o qué hago para cerrar esta pregunta?
Ya no se puede mover un dedo, ni una mano, tampoco el cuerpo
entero. Alrededor todo es, claro, sombra y escombro.
La farsa se convierte en una realidad enternecedora.
Quisiera encerrarme y crear un mundo de soluciones y no más de problemas
inventados.
Tú, yo y el capitalismo, el dejar de accionar el botón. ¿Qué
está pasando?
Estoy sentada escribiendo. Todavía me gusta escribir.
Muerte, desastres naturales, muerte. México, gente.
Míralos a todos, no son malos, pero tampoco buenos.
El discurso de mi gente, el discurso del discurso del
discurso del discurso, dentro del mismo mar, la fuente de la fuente de la
fuente que alimenta al vagabundo. Parece un chip implantado ¿cómo explicarlo al
mismo tiempo que se deja de hacer?
El tiempo se redujo unas cuantas pulgadas ¿saben por qué?
Ya nadie piensa.
PENSAR, ¿qué significa pensar?
No lo sé
43 normalistas
Tlatelolco, plaza de las 3 culturas
Sismo, 7.1, 19 del nueve
Las sillas, las mesas, las estructuras,
Los baños, los libros, los estudiantes
El aire, el pasto, el agua
Las personas cambian de caras
Yo ya no tengo 18 años
Ya no hay nerviosismo
Para mí todo está hecho de nostalgia
Esta tarde se conforma de nostalgia
Y se entristece por el recuerdo
De lo que fui, de lo que soy
De lo que intento recuperar para mí
Siento que he envejecido más que los libros
Mis paredes agrietadas son una mala analogía
Debo decir que me alegra estar aquí
Viendo de lejos unas huellas borradas por el tiempo
Por mi mala memoria
Sin embargo no me arrepiento de nada
Porque por todo los escombros que me han marcado
Ahora veo mejor
Siento mejor
Y encontré
Te encontré
¿Qué fecha es la que debo recordar?
¿Cómo encuentro mis apuntes?
Olvidé mi agua, el papel, el café en thermo…
Vuelvo a ser historiadora.
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