En una mañana escolar

Alguna mañana de algún mes del año dos mil ocho.
Esto fue un borrador que nunca me atreví  a publicar.
Pero ¿Qué más da?



En una solitaria y pobre mesa de biblioteca... un lunes cualquiera, esperando una clase no tan cualquiera.
 Hay gente rodeándome, sentada sobre su misma soledad de polvo. Tristes miradas que acompañan mi cuidadosa incomodidad.



Yo, Denhi, escribo y me olvido:


"Una se acostumbra a todo"




Pero no es fácil acostumbrarse; a la fuerza nada es fácil. Cuando la vida te obliga a ser, no es fácil acostumbrarse.




Me acostumbré, tal vez le he perdido interés. Me canso, pues,de acostumbrarme, de forzarme a la costumbre.  De ver a quien no debería ver.


...tengo sueño...


Me gustaría mejor decirlo todo en cuentos, o en poemas con metáforas tan complejas que nadie las entendería más que yo o en todo caso mi otro yo, tan parecido a mí.


Y no me importa si mi lenguaje pierde su más íntimo y estructural sentido, de todas formas, maneras y al final de cuentas, estoy rodeada de:


mesas de lectura en las afueras de la biblioteca "Samuel Ramos" en la famosa y criticada Facultad de Filosofía y Letras.


Todo está empolvado, yo y las mesas.


Las vacaciones agotaron todo esfuerzo anterior, mío y de las mesas.


Hay una costumbre de desvelo en mi interior y un café americano que intenta volverme en sí, doblemente doble y sumamente azucarado...


Retraso los minutos para comenzar los deberes académicos, que me quitan, me dan y me transforman la alegría.


Estoy ansiosa por todo... pero ¡Basta ya! Porque si no soy yo la que lo haga ¿Quién? Aunque lo haga mal...


Sin embargo, cruzo ese puente llamado reconocimiento y lo hago porque está en mí, por esperar algo mejor. Lo haré por siempre.


Pero no puedo comenzar a leer, no puedo
... Y yo he de saber horrible,
porque mi café sabe horrible
y aún así me gusta porque así lo quiero,
aunque me queme y no me despierte.


¿Cómo es que prefiero estar escribiendo esto?


Todos aquí se ven "tan despiertos".


No me concentro.


Me convierto en calabaza o en zanahoria,
me rehincho y me convierto en rrehinchada papa
del puro re' hinchado y voluminosamente patético
sueño...


-Despierta Denhi
-No puedo
-¡Despierta! ¿Ya viste quien está?
-Todos aquí se ven tan despiertos. No quiero ver nada.
-Pero lo ves ¿cierto? No quieres ver, pero lo ves.
-Lo veo, sí, lo veo. No me metas en problemas.
-Estoy en tu cabeza. No puedes negarte a ti misma.
-Pero puedo evitar tu existencia.
-Me necesitas. ¡Mira, Mira!
-No. No estoy segura de lo que veo.
-Levántate.
-No.
-Levántate.
-No.
-¿Siempre eres así de cobarde?
-No estoy en condiciones. Todos se ven tan despiertos.
-Unos más que otros. 
-Tengo sueño. No quiero mirar.
-Atente a las consecuencias.
-Luego. Ya empezó mi clase.

FIN

Comentarios

Entradas populares de este blog

Silencio de Tierra

No más

Sola y loca en apócope