Una ínfima parte del aleph que no significa nada

ACTO 1


Lo que nos rodea es un caos.

El mundo, su acontecer, su historia.
Tiembla la tierra por fuego y muerte
desdicha y desdén.

No te alejes de tu fin último. 
No rechaces el papel que te ofrezco, 
donde con una pizca de sal salvas el mundo,
mi mundo
y tu mundo.
Salvas muchos mundos.

Mi mirada se posa inerte
en la decrepitud
de una oración
de desaliento.

ACTO 2

La historia...

Ya no pude sino disimular

La historia...

Los pasos de un tal López

La historia...

Cerrando El Paso

La historia...

Curando epidemias



Abrazas al mundo en doscientas páginas. Es el cuento del universo y sus personas.

 Protagonistas de ocasión venerando respiraciones de antiguos triunfos.

El poder de los filósofos lo acunas en  tus letras; pretendes engrandecer tu instante.



ACTO 3

Literatura plasmando eternamente en papel mensajes cuyo objetivo es una mejor humanidad.


Quizás no podemos hacer mucho como parte de la sociedad en que vivimos,
 pero escribimos historia con ánimos de justicia,
 con ánimos de cooperar para lograr algo.

Aunque pasemos de largo por el mundo,
 dejemos la semilla literaria, historiográfica, filosófica.

Esforcémonos por pensar, investigar y criticar a través de las palabras.


ACTO 4

Cuando llego al metro me adentro en la tumultuosa ciudad.

Fragmentos personales que van de un lugar a otro, todos los días.
Se inundan las consciencias con discos de diez pesos de canciones inacabadas.

Llegamos y volvemos a perder.
Dormimos y no podemos
con la pesadez tan fuerte sobre los hombros.

No es un fantasma, somos nosotros mismos sufriendo sin morir.

Moriremos, todos. Terminará el fastidio y sabremos que si no escribimos la eternidad será más oscura.

Sin embargo moriremos, no habrá otra opción.

 ¿Por qué carajo nos esforzamos en morir antes de morir?


Comentarios

Entradas populares de este blog

Silencio de Tierra

No más

¿Sigo siendo?