Mi nostalgia



Estoy ausente. 
Recuerdo que escribía. 
Me sentía alguien,
para mí.
Escribía y me leías.
Me extrañaste.

Este lugar es tan mío
lo hice tuyo. 

Te extraño.


Era poesía,
para mí.
Porque creía, 
la sentía
para mí.
Escribía 
lo hacía aquí,
donde estoy,
pero hace mucho tiempo.

Me queda la energía acumulada de días ayunando historia; 
la llaga literaria del abandono.

No prometo regresar,
 porque he olvidado cómo hacerlo. 
Cómo correr entre letras, 
vacíos, espacios en blanco,
 buscando la libertad y mis sueños. 
Y alegrarte porque era especial.

No prometo regresar.
 Ya no sé cómo. 


 II


Yo era, del verbo.

Tengo la necesidad de hacer historia. 
De observar la realidad, cuestionarla, 
criticarla, interpretarla, etcétera.

 De buscar la suficiente información
 para tener una opinión sustentada.
 De no creer en nadie ni pensar en la verdad,
 sino en la coherencia. 
De no creer, de no confiar 
mientras mis ojos siguen más abiertos,
 observando, imitando, llorando de impotencia.

Tengo la necesidad de ser historiador, 
con lo que pasó y con lo que pasa. 
No hay más alternativa. 
Hoy no creo en nada ni en nadie,
 hoy dudo de todo y digo mi versión.
 Hoy me doy cuenta. Lo sé.
 Estoy a punto de moverme, de actuar,
 de hacer historia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Silencio de Tierra

No más

¿Sigo siendo?