Reproches al tú
Tú tienes la cabeza justamente debajo de la tierra
y cuando vienes al mundo
sales esperando ser atacado...
No culpes a los antepasados ni a los hombres venideros
culpable tú,
culpa a tu falta de diálogo con el mundo...
Eres tú quien comienza el combate implícito
hombre o mujer perdido en el abismo
de quien no sabe ni extraña ni conoce
que se siente impresionado ante alguien
que pretende sólo conocer esa fuerza primera.
¿Es importante no rebasar esa línea íntima
que conecta correctamente tu andar con el de los demás
siempre el mismo, con el temor de no mirar a los ojos?
no te sales de lo regular y todo pasa...
Parece la tierra tan infinita y a eso no daremos respuesta
la dialéctica no impresiona, tampoco la ontología superficial
si es que crees, si es que confías no digas nada y cede
no abuses de la razón ni del título de hombre
no confíes en la historia, no te sientas dado ni sentado...
No fui yo la que empezó a preguntarse
sobre acciones deterministas de las sociedades
por acciones deshonestas y descontento por el otro
no fui yo la que empezó la condena al prójimo
ni pretendo continuar apoyando soledades.
No fui yo la que incitó en un principio
que tu vida no fuera más que intereses terrenales
ni motivé a acumular en tu alma las individualidades
ni fui la que comenzó el desapego y la desconfianza...
la división entre linajes.
La duda existe, en cada poro de tu historia
en cada cuestionamiento filosófico
cada quien tiene su manera de expresarla
y de exigirla y condenarla... ni mentira ni verdad.
Hoy tu deliberada decisión merece un poema sano
una pregunta ingenua y un agradecimiento pequeño.
Ya hay un camino forjado a tu espalda y nadie te preguntó
cae sobre ti la ruina del recuerdo y la memoria indiferente
y tú no actúas sino con la máscara de la historia
sufriendo a cada paso hasta que llega la muerte
siempre asechando.
Comentarios