Está muerto ¡Miradlo!
En memoria de León Felipe (1884-1968)
¿Qué hizo usted hombre?
¿Por qué se siente olvidado?
¿En qué piensa allá?
¿Sigue condenado en el paraíso
por haber comido usted
del árbol del conocimiento?
¿Terminarán expulsándolo de nuevo?
¿Cuántos destierros más León?
Pregunte al señor Arcipreste.
¿Cuántos?
Por desobedecer usted
se lo ha ganado a pulso,
necio, necio, necio,
exiliado rebelde
tenía que ser poeta.
Esas necedades lo acompañan
lo presiento
hasta la tumba y en el más allá.
Al infierno arrojado...
*
Y sigue usted viejo,
enfermo y mal herido
como cuando murió.
¿Por qué cuando uno muere
no se va al cielo
con cuarenta años menos?
Depende a qué edad uno muera.
En el caso de usted León,
con cuarenta años basta.
Nadie querría pasar dos veces,
por el recuerdo insoportable
de años tristes en guerra.
*
Si acaso allá,
en lo más lejano
mustio sin patria
muerto León Felipe
usted exige, con razón lo hace,
que por el favor de dios
le reparen ese viejo y roto violín,
que le retornen la ilusión vital
y lo regresen a la tierra,
a la música y a la poesía
al teatro y a la risa.
*
No hay final perfecto señor.
De España no le quedan,
más que esperanzadas manías
y de México
usted se ha llevado
años de papel abrazando su poesía.
Usted que no quiere sentirse solo,
se ha llevado consigo su violín roto
sus buenas letras... ¡poeta!
Pero el colmo es que se pregunte
ante esa situación tan egoísta
el porqué lo han olvidado
longevo y vago artista.
.
Comentarios
Pero, no seas mala onda, por qué regañar a León Felipe. Ya suficiente tuvo con ser él, eso es crueldad innecesaria =P
Ja, saludos!