NADA


La gente es lenta en darse cuenta

y aceptar la gravedad de las situaciones.

José Saramago


No hay consuelo, amigo triste,

el hombre es un animal inconsolable.

José Saramago



Hacer nada. Quedarse mirando. Parpadear lentamente. Sonreír al vacío. No mover ni un sólo dedo. Morir de sed. Burlarse del tiempo. Pedir al sol caricias suaves. Andar con las manos. Escribir con los pies. No pensar... Darle la bienvenida a la noche. Cerrar los párpados para no abrirlos. Soñar nada. Dormir por nada. Despertar para nada. Volver a ser nada. Descansar sobre la curva lunar. Brazos sobre la nuca. Comenzar a soñar. Caminar por donde comúnmente caminas. Comer eso que ya comiste más de tres o cuatro veces. Ignorar a las mismas personas. Hablar con los que siempre hablas. Reír de los mismos chistes. Sufrir por eso que según dices es amor. Aquello te salió mal. Ésto de ha salido bien. Te crees el personaje que estás leyendo. Crees entender la película que te recomendaron. En el televisor lo de siempre. La computadora acostumbrada a lo que haces. El sueño a la misma hora. ¿La nada en el mismo espacio? La misma pregunta, la misma respuesta: NADA.



Nada, no pasa nada. Los días son los mismos... Otro más de escuela, otro más de tarea, otro más de trabajo, otro más de vida ¿otro más de pensar lo mismo? Pero en fin, otro día. No pasa nada en ese pobre día ni en el que le seguirá. Y así de poco puede significar otro giro sobre su propio eje de la tierra, así de poco. Como si el simple hecho de que la tierra gire, a cierta distancia, con cierta luna, con cierto sol y por eso halla vida, no sea lo suficientemente sorprendente y poco común. Nada. Que no hallemos la diferencia entre la luna de ayer y la de hoy, es mera falta de compromiso con el mundo, nuestro mundo ¿sí?.


Así que no estés tan seguro pequeño ser que no pidió nacer, de que las cosas son como son y que no pueden ser de otra forma. La nada no es la nada. Te estás perdiendo de todo eso que implica conocer y saber en qué mundo estamos viviendo. Yo no sé, no soy quien para afirmarte en qué mundo debes vivir. Sé que tu vida vale igual que la vida en todo el planeta, igual que todo ser vivo; eres dueño de tus decisiones (ya no igual que todo ser vivo); pero eso, animal prodigioso, en ti se asimila como e-go-ís-mo. Tu mundo en la "nada aquí nomás" se desarrolla, mientras "el otro mundo" -ese que estuvieras tú aquí o no, por lástima, seguiría destruyéndose- intenta resolver sus problemas con personas imaginarias y, por tanto, imposibilitadas para resolverlos. Igual qué importa... ya nos estamos acostumbrando a creer que no hacemos nada. Somos esas personas imaginarias. El egoísmo se contagia. Lo que acontece en "ese otro mundo que no es el nuestro" se digiere antes que el desayuno mismo; es saludable para no hacer nada.


Me preocupa el corte de mi cabello; que gane el América; el barniz de uñas en mis pies y en mis manos; esa mujer tan guapa que no me quiere; ese hombre al que quiero; mis biceps, triceps, pecho y cuadriceps; los zapatos; la fiesta del viernes... me preocupa ¿¡Porqué no!? Al cabo que 'esas guerras', esos problemas, esas crisis, esos desordenes climáticos, no son de mi incumbencia. ¿Yo que puedo hacer? NADA.

[¡Zapatos, por dios, Zapatos!] ... FIN

Comentarios

Matilde ha dicho que…
-Y que quieres que te diga...

-Pues (tan simple/)Nada.
denhi miranda ha dicho que…
Tan sabia Matilde

Entradas populares de este blog

Silencio de Tierra

No más

¿Sigo siendo?